Coré y Melanie

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Última actualización: 11/05/2014

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¡Hola a todos! Yo les voy a contar mi llegada, junto con una amiga y nuestro primer mes en Londres.

Viernes, día 11 de Octubre de 2013, 7 de la mañana sale nuestro avión rumbo a Londres desde Canarias, haciendo escala en Madrid. A las 5 de la tarde llegamos a Gatwick (Sur de Londres), y aquí comienza nuestra aventura.

Nos bajamos del avión, y a través de los cristales vemos que está lloviendo (guau ¡qué raro en Londres! ¿no? jaja). Aeropuerto más mal señalizado no había visto en mi vida, ni te dicen los carteles donde tienes que recoger las maletas, ni te dicen por donde tienes que seguir ni nada, sólo te ponen ” PASSPORT CONTROL”. Siguiendo el famoso control de pasaportes, llegamos hasta él ¡SORPRESAAAAA!, la cola daba tres veces la vuelta a toda la sala. Tuvimos que esperar como media hora hasta llegar hasta la mujer que estaba en el mostrador, con cara de pocos amigos, un inglés de los suburbios de Londres (como mínimo, es lo que llamaríamos en España, una poligonera en toda regla). Pasamos, y nos dice: ¿de dónde sois?, ¿qué hacéis aquí en Londres? después de responder a sus preguntas, que nos costó la vida entenderla, y de responderle, pudimos pasar, todo estaba bien, podíamos entrar al país ¡bieeeen! Subimos las escaleras y ¡ALELUYAAAA!, encontramos un cartel que decía sobre la recogida de maletas. Recogimos nuestras maletas (llevábamos 5 maletas, dos grandes y tres pequeñas, aparte del portátil, o sea parecía que habían llegado los regalos de navidad de manera anticipada jaja).

Nos metimos en el baño antes de salir del aeropuerto, porque nuestras vejigas nos lo pedían a gritos, abro la puerta del baño y ¡BINGOOO!, el manillar de la puerta se cae al suelo (yo pensé: ¿esto es broma o qué? ¿dónde la cámara oculta? jaja ). Pues entro, orino y salgo. A la salida, llegamos al “Hall” del aeropuerto, buscando los carteles, a ver donde ponían lo del tren para llegar hasta el centro, nos topamos con un punto de Información turística. Nosotros súper contentos al encontrar un punto donde nos pudiesen informar bien, nos dirigimos allí, y peor no pudo haber sido. La chica que estaba allí, muy borde por cierto, le preguntamos: Hola, buenas tardes, nos podría decir donde se coge el tren para ir hasta London Victoria? y nos dice: Sigan los carteles, y llegarán… ¿quieren algo más? porque estoy comiendo y detesto que interrumpan mi comida. Nosotros con cara de: esto tiene que ser una broma ¿no? Pues NO, no era ninguna broma, así que cogimos nuestros bártulos y seguimos el camino.

Diez minutos más tarde, encontramos donde compraban los tickets para pillar el tren hasta el centro. Me dirijo hacia la máquina para poder sacar nuestros billetes, y se me acerca un hombre de tez negra, y me dice ¿Puedo ayudarle? y yo: OOHH alguien educado y amable ¡BIEEEEEEN! Pues no pudo ir peor, después del hombre tirarse 7 minutos, hablándome, explicándome, saco mi cartera del bolso, y voy a introducir el dinero en la máquina para efectuar el pago, y ¡BIEEEEEEN! Son 50 libras, y me dice el chico; oh, lo siento, pero este billete no te lo admite la máquina, sólo de 5, 10 o 20 libras, y le respondo: ¿y ahora qué hago yo? acabo de llegar de España, y no tengo más dinero hasta que no llegue al centro para poder cambiar el mío, y me dice: no, usted se tiene que dirigir hacia el otro mostrador, y comprarlos y pagarlos allí. Cuando yo me giro, y veo la grandísima cola para comprar los billetes, a mi me fue a dar un chungo, otra cola más que tenía que hacer. Después de casi media hora, pudimos comprar los billetes. Entramos al andén, eran las 19:40 de la tarde, y nosotros sin salir del jodido aeropuerto. Llega el tren, nos subimos, y llegamos hasta Victoria. Salimos a la Estación central, y GUAUUUUUUUU, era súper gigante, salidas por todas partes, gente corriendo, policías e incluso señores con pequeños coches recogiendo la basura dentro de la propia estación, estábamos alucinando.

Bien, como si no fueran pocos los problemas, el señor con el que había hablado desde España, lo llamo, y no me coge el teléfono, lo sigo intentando como unas 10 veces, y no consigo respuesta. Mi corazón comenzaba a agitarse cada vez más y más ¡esto no me podía estar pasando a mí! pensaba yo una y otra vez. Seguía intentándolo, una y otra vez, le hice más de 80 llamadas, y el hombre, no me cogía el teléfono. Pensé ¿y ahora qué hago yo? No quiero dormir en la calle, hace mucho frío, está lloviendo demasiado, y estaba sin paraguas (mi brillante idea, de venirme a Londres, y olvidarme el paraguas en casa).

Nos paramos delante de la estación, y nos encendemos un cigarro, lo necesitaba para tranquilizarme y poder asimilar todo lo que me estaba pasando en cuestión de horas, y el problema gordo de estar tirado en la calle, sin techo y sin mucho más que hacer. Estando allí afuera, vimos un punto de información turística ¡bieeeeeeeen!, nos dirigimos allí, y la chica tan amable (gracias a dios, una amable). Le contamos nuestra situación, y le dijimos que si tenía información sobre algún Bed and Breakfast, porque visto lo visto, el hombre me había dejado plantado, y me pegó la negra, así que la chica nos dio información sobre varios Bed and Breakfast. Decidimos comenzar por el primero estaba a dos calles más allá, nos dirigimos y lo encontramos. Mala noticia, por una noche nos pedían 95 libras ¡ERROR! Seguimos al segundo, que estaba cuatro calles más abajo, y nos pedían 70 libras ¡ERROR!, y luego encontramos una calle, donde habían muchos de ellos “Warwick Road” o algo así se llamaba la calle, y empezamos a preguntar, porque sólo teníamos 30 libras, unos nos pedían 50, otros 60, otros 75, 80, hasta que encontramos uno que pedían 40, el chico negro que había allí en la recepción, le contamos todo lo que nos había pasado, y después de estar más de media hora comiéndole la oreja, y volviéndolo loco, ¡BINGOOOOO!. Nos dejó quedar allí, era una habitación individual, sin calefacción, el colchón más duro que una roca, la almohada parecía cartón piedra, y una manta que apestaba a perro muerto, pero daba igual ¡No íbamos a dormir en la calle esa noche, bravooooo!.

Sábado 12 de Octubre, teníamos que dejar la habitación a las 11 de la mañana, nos levantamos a las 8:30, y fuimos a Victoria a cambiar el dinero a libras, luego volvimos a nuestra habitación a recoger las maletas, le pedí por favor al chico que si me dejaba la contraseña de la WIFI, para poder hablar con mi amigo que tenía aquí en Londres. El chico tan amable, me la dejó, y pude conectarme al facebook… BIEEEEEEN, conseguí contactar con mi amigo, ya que no tenía su número inglés, le dejé el mensaje con mi número de teléfono, y a los 10 minutos me llamó, le conté todo lo que nos había pasado, y demás, y me dijo que no nos preocupáramos, que él iba a hablar con su casero, que tenía habitaciones dobles disponibles.

Nos sentamos en la calle, a fumarnos un cigarro, y a los 20 minutos me llaman de un número inglés ¡era su casero! Comenzamos a hablar, me costó bastante entenderlo, porque era hindú, y su pronunciación era bastante rara, pero me dijo que tenía una habitación disponible en Camberwell (South London, zone 1/2). Concertamos una cita, y a las 2 de la tarde, teníamos que ir a Elephant and Castle en el metro, porque allí nos esperaba él.

Bien, todo iba genial, hasta llegar al maldito metro ¿A quién diablos se le ocurrió hacer un metro sin ascensor hasta el andén? Pues nada más y nada menos que a los simpáticos de los ingleses. Cargando con las maletas, escaleras abajo, y escaleras arriba. Teníamos agujetas ya de tirar de las maletas, gracias a que la gente nos ayudaba con los dichosos bártulos. Pues bien, llegamos a Elephant and Castle y… ¡Sorpresaaaaa!, no podíamos salir, porque las maletas no cabían por aquello tan estrecho, y no había nadie allí para que nos pudiesen abrir la puerta grande. Pues se me ocurrió la genial idea, de que saliese mi amiga primero, y yo le pasaba las maletas por encima de los hierros ¡Ese día tenía el gimnasio asegurado!. 5 minutos más tarde, salimos a la calle, sinceramente, allí había de todo menos ingleses. Encontramos al casero, nos montamos en la guagua (autobús para los peninsulares), y bien, vamos directos a casa, pues a una negra no se le ocurre otra brillante idea, que arrojarse (vomitar) en la guagua, a lo cual, el chófer paró, y nos tuvimos que bajar todos. Otra vez a arrastrar las malditas maletas. Cogimos la siguiente, y ¡Aleluya! llegamos hasta la casa.

Es una zona residencial tranquila, bonita, y bien comunicada. Subimos a la segunda planta en el ascensor (que la casa tenga ascensor y el metro no, ya esto manda narices). Entramos a la casa, un piso muy bonito, dos habitaciones dobles, un baño grande, una cocina grande, wifi y CALEFACCIÓN ¡bravo! jaja.

Nos gustó el piso, la zona, y el precio, así que firmamos el contrato e hicimos el pago. Compartimos la casa con una pareja brasileña, muy amable, nos dijeron los días de limpieza comunal, la zona que nos tocaba de la nevera y de la despensa, como funcionaba la calefacción, la lavadora, etc. y bueno aquí seguimos, en esta casa, un mes más tarde, y muy contentos, sinceramente.

Nuestras desgracias habían acabado en ese momento, ya que después empezaron a llegar cosas buenas. Eso sí, el domingo 13 de octubre, el día siguiente de habernos instalado aquí, nos lo tomamos de relax. Hicimos un poco de turismo por la ciudad, y compramos para comer en el famoso TESCO y en el MORRISONS, que es como si fuera el CARREFOUR y el MERCADONA, en España.

El lunes 14 de octubre, llamamos a la seguridad social para conseguir nuestros NIN, El número de la seguridad social, nos dieron cita para la semana siguiente. Así que, luego, comenzaba nuestra búsqueda de trabajo. Nos andamos varias partes de la ciudad, ya que la dividimos en zonas, hoy íbamos a estas zonas, el día siguiente a otras, etc. También utilizamos la página de GUMTREE, para enviar curriculums, etc. y fue ahí donde a los 3 días, llamaron a mi amiga para hacerle un TRIAL de 4 horas (una prueba inicial, que trabajas 4 horas, y si les gusta como trabajas, pues te contratan y si no, pues para tu casita). Pues ella tuvo la suerte de que pasó la prueba y la contrataron, le hicieron contrato indefinido, en un famoso restaurante de aquí de Londres.

Yo continuaba con mi búsqueda, caminé hasta lo que no estaba escrito, día tras día. Conseguí varias entrevistas, muchos eran una basura, por ejemplo a una que fui me dijeron que tenía que trabajar 3 días a la semana, 8 horas, y la hora me la pagaban a 5 libras, y encima me descontaban del primer pago, el uniforme, los taxs (los impuestos) y otra cosa más que no me acuerdo, porque el tío era Polaco, y se le entendía, lo mismo que se le entendió a la Ana Botella con su inglés de mercadillo. Pues seguía y seguía, es frustrante el ver que echas y echas curriculums y tu teléfono no suena, tuve mis momentos de bajón, pero me daba ánimos a mí mismo, para seguir con mi búsqueda, yo tenía que encontrar un curro si o si. Un día, mirando en gumtree, me puse a mirar las publicaciones últimas que se habían hecho en el día, y bravo, de los 50 CV que envié, me llamó uno (sé que es una basura, que de tantos sólo te conteste uno) pero me daba igual, era una entrevista, que le gustó mi CV, y quería hacerme un TRIAL de 4 horas, esa misma tarde. Pues a las 17:30 de la tarde, me presento en el restaurante, hago el trial, y BINGO ¡contratado!. Y aquí sigo a día de hoy, no es el curro de mi vida, pero se paga bien, y me da para vivir aquí en esta ciudad.

A todos los que lean mi historia, decirles que no se rindan pase lo que pase, que hay algunos que tienen suerte a la primera, como mi amiga, y otros como yo, que tardamos más en encontrar un curro decente, pero se puede conseguir, se los aseguro.

También, si van a venir a Londres, olvidarse de agencias para buscar trabajo, son una ESTAFA. A mí me querían soplar 95 libras, para buscarme entrevistas, pero no me aseguraban de que fuera a encontrar un curro. Sólo lo hacen para coger vuestro dinero, es de lo que viven aquí. Todo lo pueden hacer ustedes solos, todo es gratis, gumtree, jobcentres, Oficinas de trabajo temporal o el Puerta a Puerta, como hacía yo, así que no malgasten el dinero en pagar cosas absurdas, cuando lo pueden hacer unos mismos de manera gratis.

Así que nada, agradecerle a Ricardo, el dueño de este blog, porque gracias a él, a nosotros al menos, nos ha facilitado muchísimo las cosas, es un gran blog, y aporta muchísima información, que para los novatos como nosotros, nos teníamos ni idea, y desconocíamos esa información.

Muchas gracias por todo, y ÁNIMO para todos los que están en Londres, y a todos los que están pensando en venirse.

Suerte,

Coré y Melanie.


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